martes, 21 de diciembre de 2010

EL MÁRTIR Y MALHECHORA (un retablo su sonrisa y pocas horas)

Sonreía caprichosa, dulce miel en frío invierno,
al dolor del fuego eterno, miraba fría y airosa
candil que alumbra mis rosas
observaba con recelo, de reojo y sin mostrar
interés a quien hablar, escuchaba sin desvelo
ajuar de bien en el cielo
tan cerca de mis manos, tan lejos de mis ojos,
un retablo y varios lloros, le alejaban de estos vanos...
ventanas cerradas,a canto
en mi mente tantas cosas, y en mi vida pocos lagos
de pasiones o malvados, pensamientos bajo losas
pudor tibio escrito en hojas
suspirando lo que anhelo, observando lo que quiero
¿acaso perder prefiero, o conservar con fiero celo?
de ella ya poco espero
se pierden en mi alma tantos, devaneos de mi mente
si su boca me miente y me llaman sus encantos
llámame, hoja de acanto.
busquen mis ojos los tuyos
bese tu boca mi boca
flores que tornan capullos ( a ser)
vida, que se ha vuelto loca
ámame,capullo que torna en rosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario